
Decidí matricularme en Udima para poder alcanzar uno de mis retos personales pendientes. La verdad es que elegir este sistema de enseñanza no me asustaba en absoluto, pues en ese momento lo que más valoraba era la conciliación de mi aprendizaje con mi vida personal y laboral.
Estoy casada, tengo dos niñas y trabajo en una gran empresa, y las cualidades de esta Universidad me hacen asegurar que he elegido el sistema correcto para poder realizar mi deseo sin renunciar a ningún interés.
¿Quién dijo que la enseñanza virtual a distancia es fría e impersonal? Es algo que me sorprendió desde el primer día, mejor dicho, desde antes del primer día, pues ya desde mis primeros contactos sólo obtuve respuestas efectivas y sobre todo una percepción de apoyo absoluto.
La mayor garantía de la que puedo alardear es que “siempre están ahí”. Me siento totalmente atendida, y lo que es mejor, de una forma totalmente personalizada y con una enseñanza de calidad. Puedo asegurar que mi sistema de aprendizaje, apoyado en los trabajos continuos de investigación, afianza de forma permanente el conocimiento adquirido.
Por otra parte, no asistir a clases no significa que no te relaciones con tus compañeros. En Udima no hablas con el compañero del pupitre de al lado, te comunicas con todos ellos, sin excepción, y puedo afirmar por propia experiencia que el espíritu común de grupo en el aula está muy afianzado. En nuestros foros lo demostramos cada día.
Hoy puedo decir bien alto que soy de Udima y sentirme orgullosa de pertenecer a esta Comunidad.

Tenía un reto personal pendiente y en el año 2008 decidí matricularme en la UDIMA, es una de las decisiones más importantes que he tomado en mi vida, aparte de la satisfacción personal también con expectativas a una situación mejor para un futuro profesional.
Hoy en día el mercado laboral es muy competitivo y alcanzar un buen puesto de trabajo requiere mucha preparación y por supuesto una titulación superior. Todos podemos conseguirlo es cuestión de confiar en uno mismo y poder elegir el método adecuado, como el que nos ofrece esta universidad.
Como universidad a distancia lo que más me ha sorprendido es el buen compañerismo que hay entre alumnos y profesores. Es una universidad muy participativa, cualquier duda que tengas la resuelven de inmediato, a través de tutorías telefónicas, foros para cada asignatura, o a través de las nuevas tecnologías y redes sociales. Herramientas como (Facebook , Elluminate, Second Life, Chat, Aula Virtual…) facilitan el trabajo entre compañeros y profesores.
Trabajar y estudiar a la vez requiere mucho sacrificio, lo bueno de esta Universidad es la libertad de horario que tienes para planificarte y estudiar a tu manera, todo es cuestión de organizarse y aplicar semana tras semana las pautas que te indican los profesores de esa manera te resulta mucho más cómodo aprobar la materia. Con el sistema de evaluación continua que aplica esta universidad resulta más sencillo llegar al examen final con la materia prácticamente sabida.
Así que ya sabes si quieres mejorar en tu puesto de trabajo, con optimismo, con esfuerzo y con ganas se llega lejos y yo cada vez me alegro más de estudiar en esta Universidad.

A lo largo de mi trayectoria como Auditor Interno, Director Provincial y miembro en la actualidad del Gabinete Técnico de Ibermutuamur (Mutua de Accidentes de Trabajo y Entidad Colaboradora de la Seguridad Social), he constatado la necesidad de una formación continua y adaptada para dar respuesta a las numerosas incertidumbres económicas y sociales que conlleva una gestión tan singular como la Seguridad Social.
Quizás alguien aún no sea consciente de la revolución de la Información y del Conocimiento en la que todos estamos inmersos. Desde luego, las puertas profesionales y de desarrollo profesional y curricular están ahí. Tenemos el privilegio de tener acceso a un mundo inmenso de información y conocimiento, y por supuesto de formación.
Mi opción personal, al escoger UDIMA para realizar el grado – siguiendo el tan comentado Plan Bolonia- ha sido una apuesta por la calidad formativa, ya refrendada por los vínculos docentes del CEF, y por la adaptación de este proyecto a mis necesidades, sobre todo del intangible factor tiempo.
Los argumentos a favor de UDIMA son muy numerosos. Empecemos por el experimentar la pertenencia a un proyecto formativo innovador, tanto para el personal docente como para alumnos que está dando sus primeros pasos.
Un factor diferenciador de UDIMA con respecto al resto de universidades “presenciales” es la apuesta por una metodología docente basada en la evaluación continua. Este factor es el valor añadido más importante que posee y que entre todos debemos desarrollar. Todos somos conscientes de que de no sirve de nada estudiar una asignatura la semana antes para aprobar un examen. Más o menos tardas el mismo tiempo en olvidar los conocimientos adquiridos (si has adquirido alguno…).
No nos confundamos. El hecho de que UDIMA sea un proyecto universitario sobre una infraestructura “digital”, no lo convierte en un sistema frío e impersonal. Más bien al contrario. Tienes la ventaja, en comparación con las universidades “presenciales”, de compartir conocimientos y experiencias con profesores y compañeros, de acceder a todo tipo de información y de disponer de tu propio horario, sin perder tiempo en transportes ni tener que asistir a un aula fría e impersonal.

Tengo 24 años y trabajo gestionando un departamento de Seguridad, pese a que por mi trabajo no dispongo de demasiado tiempo libre, tenía una espina clavada por querer seguir estudiando; especialmente Criminología, y gracias a la UDIMA lo estoy consiguiendo.
Anteriormente me habilité como Director de Seguridad y este nuevo reto lo estoy consiguiendo gracias a la oportunidad que la UDIMA me ofrece. El método de estudio es muy bueno, gracias a los buenos docentes que dispone esta Universidad, y de las geniales herramientas multimedia. Todo se realiza desde casa, o desde donde estés, sin necesidad de acudir a clase en ningún momento, ¡salvo las clases y tutorías que se imparten por internet con Elluminate o Second Life!.
Gracias a la organización semanal del Temario, de la participación en Foros de debate, de la realización de Actividades de Aprendizaje y de Evaluación Contínua; aprendes, y mucho; esto es lo que más me está sorprendiendo del estudio a distancia.
El Grado de Criminología tiene unas asignaturas muy interesantes y muy bien organizadas, sí te gusta o lo necesitas para tu formación profesional, organizándote y con la UDIMA puedes compaginarlo con tus actividades principales y graduarte sin renunciar a nada, ¡salvo a unas horas de sueño en época de exámenes!
Os animo a cultivar la mente con esta Universidad, a mí este nuevo reto me está resultando muy positivo, interesante, y sobre todo; útil para mi formación profesional.

Tengo 48 años, estoy casado y soy padre de una hija. Ejerzo la profesión de Graduado Social, Colegiado nº. 1203, con despacho profesional en Ronda (Málaga).
Hace ya algún tiempo, me planteé la posibilidad de prestar a mis clientes nuevos servicios profesionales, fundamentalmente, jurídicos. Para ello, decidí matricularme de la Licenciatura en Derecho en una universidad presencial pero, tras varios intentos, tuve que desistir debido, entre otras razones, a la metodología de la enseñanza presencial y a la distancia con mi localidad de residencia.
En el año 2008, tuve conocimiento de la creación de la Udima, y tras informarme de su metodología de enseñanza-aprendizaje a distancia adaptada al Espacio Europeo de Educación Superior, me matriculé del Grado en Derecho pasando a formar parte de la 1ª Promoción de alumn@s de la UDIMA. Pues bien, una vez transcurrido el primer semestre académico, la valoración no puede ser más que positiva y, ello, es así por los siguientes motivos:
Todas estas características propias de la UDIMA las resumo en dos: calidad docente y flexibilidad académica.

Reconozco que hace años que deseo estudiar Historia. Y siempre fui aplazando la decisión por diferentes motivos. Pero el que más pesaba siempre era la dificultad de desplazarme a un centro de estudios y los horarios rígidos que imponen las enseñanzas presenciales. Trabajo muchas horas, y si además debía añadir los desplazamientos, el tiempo a dedicar al estudio sería contadísimo.
Descubrí Udima a través de internet. Vi que existía un grado en Historia y al leer su contenido me di cuenta de que me encantaba. Así que me puse en contacto y preparé el examen de ingreso, que afortunadamente aprobé.
Mis impresiones son absolutamente positivas. La relación con los docentes es continua y personalizada. Los foros permanentes te mantienen en contacto con ellos y con el resto de los alumnos participantes. Además existen horarios de tutorías telefónicas que te permiten exponer tus dudas e inquietudes en todo momento.
Hay evaluaciones permanentes, trabajos de investigación en los que puedes hacer valer y volar tu imaginación y tus deseos de profundizar así como comentarios de texto, visitas guiadas a museos y todo tipo de trabajos que te mantienen en actividad constante, y todo esto en los horarios en los que te resulta posible realizarlos, sin interferir con tus obligaciones laborales.
He enviado preguntas a los docentes un día Sábado, y la respuesta me ha llegado ese mismo día. Y puedo asegurar que la actividad en línea es tan eficaz como la presencial.
El material de estudio provisto por la Udima es completo y didáctico. Por supuesto que muchas veces se complementa con lecturas sugeridas por los docentes o elegidas por tí. Estoy cursando el primer año de la carrera y lo hago con total alegría. Los docentes tienen muchísimo que ver con este sentimiento.
A ellos les agradezco su ayuda y dedicación.

Volver a la Universidad era un proyecto para cuando llegase la jubilación. Pero antes vino la enfermedad, la misma que tiene el astrofísico inglés Hopkins, premio Príncipe de Asturias. No puedo hablar, moverme, respirar, comer, pero el resto funciona como un reloj. Me comunico por medio del ordenador, que utilizo con un ratón y teclado virtuales que muevo con un pulsador en la boca.
De UDIMA me entero por un anuncio. Sobre la marcha me matriculo. Y aquí estoy, uno más. Participo en todo lo que puedo. Los profesores, compañeros y todas las personas muy bien, con una relación fácil y cercana, además tengo una Tutora que es un encanto. Aprendo y vuelvo a recordar. He encontrado lo que buscaba y en mis condiciones.
Esta es mi corta experiencia, hasta ahora muy positiva.

Es el segundo año que estudio en la UDIMA, hay muchas experiencias en la vida y sin duda tener esta oportunidad de aprendizaje, supone haber realizado cualquier reto que pudiera tener. Actualmente trabajo para el banco Santander en el área de informática, puedo comprobar diariamente los resultados de mi aprendizaje en la universidad y todo ello gracias a los magníficos docentes de los que dispone UDIMA, que favorecen el mas que buen ambiente entre compañeros, sin olvidar los perfectos manuales y libros, que no tienen precio.
Prueba de ello es la foto que adjunto, en donde estoy con mi compañero Antonio, en uno de los encuentros de alumnos de UDIMA, los dos cursamos actualmente Grado de ingenieria Informática. Estoy encantada de la experiencia que estoy viviendo en la Universidad a Distancia de Madrid.

Llevaba años planteándome el estudiar de nuevo, algo que no fuera un curso si no algo más específico. Durante un tiempo trabajé como Responsable de Comunicación para la empresa en la que trabajo y, con el trabajo duro quería demostrar que podía desempeñar bien mi trabajo, ahora bien, cuando una amiga de trabajo me habló de la UDIMA, algo dentro de mí se iluminó, llamé corriendo y me dijeron que a partir del próximo año comenzarían a cursar periodismo. …¡y me matriculé!
Al principio todo eran nervios ante lo desconocido, estudiar a través de Internet, sin clases presenciales, sin compañeros… pero todos los miedos enseguida desaparecieron. Tuve la suerte de matricularme de unas asignaturas que me despertaron de nuevo las ganas de conocer más.
La UDIMA me recuerda a las primeras sensaciones que tengo del colegio donde descubres que tus asignaturas favoritas son aquellas en las que el profesor te hace crecer y te motiva, Álvaro, maravilloso tutor, así como profesor exquisito fue el que dio el pistoletazo hacia este nuevo mundo y donde recordé a Aristóteles, Platón y miles de cosas que ahora hacen de mí una persona con más conocimientos.
En la UDIMA existe una calidad humana maravillosa. Los profesores siempre están al otro lado para ayudarte, apoyarte y facilitarte en todo, el estudio. Cierto es, que no es tarea fácil, que el plan Bolonia requiere una dedicación y un tiempo que a veces falta y debes quitárselo a otros aspectos de tu vida, pero si consigues hace encajes de bolillo y te planificas bien, ¡serás capaz de entrar en esta maravillosa comunidad! Además, he tenido la suerte de coincidir con compañeros maravillosos que me aportan muchos conocimientos, aparte de comprender en mayúsculas, lo que significa el valor del compañerismo, sin ellos esta experiencia no resultaría tan gratificante, por lo tanto, sólo me quedan palabras de agradecimiento a todos los profesores que nos apoyan en este camino y a los compañeros como Nacho, Patricia, Luis Miguel, Jorge, Mª José … bueno y tantos otros (perdón que no mencione a todos…) que también comparten esta estupenda experiencia… Un abrazo a todos!

Hasta el momento estoy encantadísima con UDIMA, y gratamente sorprendida. Subrayaría como cuestión principal a destacar, la profesionalidad y la excelencia de los docentes. En cuanto al nivel del Grado me parece muy alto, de hecho sobre diciembre llame alarmada a mi tutor comentándole que creía que el temario de algunas asignaturas me parecía excesivo. Él me comentó que confiara en la metodología de UDIMA. Un poco reticente decidí confiar y el resultado ha sido que, siguiendo la planificación establecida por los profesores, he adquirido una gran cantidad de conocimientos de calidad que es de lo que se trata. Los profesores siempre están a tu lado, dispuestos a ayudarte, y si te surge cualquier contratiempo justificado te ponen todas las facilidades y más.
Yo personalmente, aquí y ahora, recomiendo a todo aquel que quiera estudiar psicología que lo haga en UDIMA por el gran equipo docente, por el material que imparten, por su metodología y por la excelente atención que recibimos los alumnos. Con mis treinta años, y una experiencia académica en otras universidades, una no está para perder el tiempo y exige calidad, y en UDIMA la tengo. Ahora sé que podré cumplir mi sueño de ser psicóloga.
No es tarea fácil organizarse con una pequeña de dos años, un futuro hermanito que vendrá en agosto y con el resto de la familia lejos. Estudio algo durante las tres horitas que le mando a la ikastola (colegio en vasco) y robo horas de sueño para estudiar, y es gracias a esa flexibilidad de UDIMA con la que cuento para encajar mi vida personal y académica.
Ya lo dicen quien algo quiere algo le cuesta y yo lo tengo muy claro. A día de hoy me alegro sobremanera de haberme matriculado en UDIMA y de ser alumna de esta universidad. Quien no arriesga no gana, y yo he ganado muchísimo.

Estoy estudiando el Grado de Psicología que es lo que siempre he deseado, aunque por diversos motivos acabé estudiando empresariales. Para mí, ser psicóloga es un sueño que poco a poco está tomando forma, jamás pensé que podía sacar todas las asignaturas durante el curso sin tener que utilizar la convocatoria de septiembre, mis expectativas se han visto superadas con creces.
Estoy casada, tengo dos hijas y trabajo en una Notaría. Al principio me asustaba el concepto de estudio “a distancia”, pero con la metodología de la UDIMA y una buena organización es suficiente para tirar adelante, he aprendido a optimizar el tiempo y me parece increíble lo que estiro las horas del día, cualquier momento es bueno para dar un repaso o leer unas instrucciones para realizar alguna actividad del aula virtual, aprovecho hasta los minutos que espero en la puerta del colegio a que salgan mis hijas. Para mí, merece la pena, me siento muy recompensada tanto a nivel personal como académico.
Me siento gratamente sorprendida, pensaba que el entorno virtual podía ser frío y distante, nada más lejos de la realidad, los alumnos están muy abiertos a conocerse y nos ayudamos en la medida de nuestras posibilidades. Los profesores se muestran muy cercanos y colaboradores y dispuestos a resolver rápidamente las dudas. Yo me siento muy acompañada, aunque parezca una exageración, más que cuando estaba en la universidad presencial, la UDIMA me ha demostrado que la cercanía física no es todo.
La UDIMA tiene un grado de exigencia alto, no puedes bajar la guardia, tienes que trabajar diariamente, pero estoy segura que me lo agradecerán mis futuros pacientes.

Soy de las primeras alumnas que comenzó con la UDIMA en Septiembre de 2008, este es mi tercer curso aquí y la verdad que estoy encantada con el sistema que lleva esta universidad. Nadie me ha regalado nada y he tenido que emplear muchas horas para estudiar, pero aún así he podido compaginar los estudios con mi vida laboral y familiar. Los profesores son grandes profesionales de los cuales he aprendido mucho y siempre que los necesitas están a tu lado; los compañeros son encantadores, en ningún momento sientes que estás solo por eso algo que hay que valorar en esta universidad es que no tienes el sentimiento de soledad que normalmente existe en la enseñanza a distancia. Estudiando en la UDIMA tengo la ventaja de que puedo estudiar donde quiera y cuando quiera ya que está todo muy bien hilado y puedo contactar con los profesores siempre que lo desee. En el tiempo que llevo tengo la sensación de que he aprendido mucho, desde la teoría, los casos prácticos y las clases magistrales que a través de los medios virtuales que tiene la universidad nos dan los profesores. Recomiendo esta universidad a todo aquél que quiera aprender de verdad, que no quiera sentirse solo estudiando, que quiera disfrutar de su familia y que le permita trabajar. Actualmente tengo 31 años y espero que antes de cumplir los 33 ya sea Graduada en Psicología y me sienta orgullosa de decir que estudié en la UDIMA.

Trabajo como recepcionista en un pequeño hotel cercano a Pozuelo de Alarcón. Aunque nací en Rumania, llevo viviendo en España desde hace 10 años, y podría decir con la máxima seguridad que he encontrado mi segundo hogar y espero que también mi futuro.
El año pasado me matricule en la UDIMA para cursar el grado en Turismo lo que creo, mejor dicho, estoy convencida que ha sido la mejor de todas mis decisiones, ya que estudiar aquí es igual o mejor que asistir a clase en una universidad presencial. UDIMA da todas las facilidades posibles para estudiar y adquirir conocimientos, ya que no se trata solamente de la entrega de unos libros que se deben estudiar y si se tienen dudas acudir al profesor o tutor para que este las aclare, concepto que yo tenía hasta ahora de las universidades a distancia.
UDIMA es mucho más que eso, primero la comunicación con los profesores es permanente y diversa. Segundo, una de las cosas que más me gustan son las actividades propuestas en cada asignatura, ya que, en mi opinión, no hay mejor forma de aprender que practicando lo estudiado y también los controles periódicos. Y por último, pero no por eso menos importante, es la forma de evaluar. Los exámenes finales tienen una gran importancia, pero no representan el 100% de la nota final.
Una de las mayores preocupaciones de los que estudiamos a distancia es el tiempo, pues en la UDIMA, el escaso tiempo del que disponemos para estudiar no es un impedimento, ya que las asignaturas están planificadas de tal forma que es muy difícil no cumplir con los plazos.