Los alumnos de Educación Infantil de CEF.- UDIMA se acercan a la pedagogía Montessori: aprender mirando, escuchando y observando

¿Cómo se traduce una metodología activa en la vida real de un aula de Infantil? ¿Qué ocurre cuando la teoría universitaria se encuentra con el día a día de un centro educativo? ¿Es cuestión de solo teoría? Con estas preguntas como punto de partida, un grupo de estudiantes del Grado en Educación Infantil de CEF.- UDIMA participó en una visita formativa a un centro educativo Montessori en Madrid, acompañadas por la profesora Elena Sánchez, doctora en Educación y maestra de aulas de Infantil durante más de una década. 

Se trata de la segunda visita organizada a este centro, y la primera en la que participan alumnas del grado, lo que ha supuesto una oportunidad especialmente relevante para acercarse de manera directa y experiencial a una de las metodologías activas con mayor reconocimiento en el ámbito de la educación infantil.

Para Sánchez, en base a su experiencia docente, esta visita es vital. “En mi experiencia docente, estos contextos reales de aprendizaje son los que verdaderamente permiten al alumnado integrar saberes, ampliar su perspectiva y entender que existen diversas maneras de acompañar el desarrollo infantil con rigor, coherencia y sentido pedagógico”.

Desde el primer momento, hubo una inmersión directa en la jornada escolar: la organización de los espacios, las rutinas diarias, el ambiente preparado y el papel del adulto como guía del aprendizaje. Una observación pausada que ayudó a comprender cómo cada elemento del entorno responde a una intencionalidad pedagógica concreta y diferencial en el desarrollo de un niño, y por consiguiente, de su persona. 

Uno de los focos de mayor interés fue el trabajo con los materiales Montessori, analizados no sólo desde su diseño, sino también desde su función en el desarrollo sensorial, cognitivo y social del alumnado. Las estudiantes observaron cómo los niños eligen libremente sus actividades, trabajan de forma autónoma o en pequeños grupos y participan activamente en su propio proceso de aprendizaje. Todo ello en un ambiente cuidadosamente preparado que favorece la concentración, el orden, el respeto mutuo y el desarrollo de la autonomía desde las primeras etapas educativas.

Visitar el Montessori permitió a los alumnos reflexionar sobre los aspectos clave de esta metodología: la organización del aula por ambientes, la mezcla de edades, la ausencia de dinámicas directivas tradicionales y la importancia del silencio como aliado del aprendizaje. Un contraste enriquecedor con los enfoques trabajados en el aula universitaria, que dio lugar a un posterior análisis crítico entre las estudiantes.

Para Sánchez, este tipo de experiencias son esenciales en la formación inicial del profesorado. “Que el alumnado pueda vivenciar de forma directa las metodologías que estudia es fundamental para completar su mirada profesional”, afirma.

Con estas actividades formativas, el Grupo Educativo CEF.- UDIMA consolida su modelo educativo, basado en la conexión entre teoría y práctica, la reflexión pedagógica y la preparación de futuras maestras capaces de afrontar con criterio y compromiso los retos de la Educación Infantil. Como dice Elena Sánchez: “Se trata de ofrecer la oportunidad de observar cómo se concretan en la realidad educativa principios pedagógicos que trabajamos en la universidad, y ayudan a las futuras maestras a construir su propio criterio profesional”.