CEF.- UDIMA, una de las dos universidades privadas online en el Registro oficial de Oficinas de Transferencia del Conocimiento

El Grupo CEF.- UDIMA arranca con buen pie el año 2026, tras incluir su Oficina de Transferencia del Conocimiento (OTC u OTRI) en el Registro oficial que estableció el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades con el Real Decreto 984/2022. Así, la universidad del Grupo Educativo se convierte en una de las dos únicas instituciones privadas online en España con este reconocimiento por su labor de transferencia con impacto real y significativo en la sociedad. Aparejados a este hito, dos nuevos proyectos reflejan el alto vínculo de la institución con la investigación y la creación de conocimiento.

Impulsado por la Ley 17/2022, el real decreto estableció la nomenclatura de las OTC como entidades intermediarias del sistema español de ciencia, tecnología e innovación, encargadas de "dinamizar las relaciones entre los agentes del sistema", a través de múltiples acciones en pos de esa transferencia.

Entre ellas, el ministerio destaca funciones como "protección de los resultados de I+D+i a través de títulos de propiedad industrial e intelectual, u otras modalidades", así como la explotación los resultados procedentes "de investigación, invenciones y nuevas tecnologías a través de cualquier tipo de contrato que suponga dicha transmisión de su uso o titularidad a terceros".

Al incluir la OTC de la universidad, el ministerio reconoce de manera formal que el Grupo Educativo no sólo se alinea con el marco normativo en materia de transferencia de conocimiento, sino que demuestra tener la estructura estable y profesionalizada que esta misión requiere, según defiende Juan Carmona (miembro técnico de la Oficina de Transferencia del Conocimiento de la universidad).

Para Carmona, este registro certifica no sólo que la universidad genera conocimiento a través de la investigación, sino que "dispone de los mecanismos necesarios para que tenga un impacto real en la sociedad". Esa es la principal diferencia "de enfoque" que buscaba el cambio normativo: que esa transferencia de conocimiento no sólo se mida por la actividad investigadora, sino por el "impacto económico y social significativo" que tiene.

Comprometidos con la investigación

Entrar en el Registro oficial era algo "fundamental" para que la universidad pudiera seguir desarrollando su actividad investigadora y de transferencia "en igualdad de condiciones", prosigue Carmona. Tras dos años desde la nueva normativa, con mucho trabajo burocrático de adecuación, esta acreditación crucial les permite participar en determinadas convocatorias y programas estratégicos. De hecho, el no haberla conseguido habría supuesto "mayores dificultades para acceder a financiación pública", reconoce.

Por ello, el técnico recalca que este registro refuerza claramente la posición de la universidad del Grupo Educativo como "institución comprometida con la investigación, la innovación y la transferencia de conocimiento de calidad", así como su capacidad para participar en redes y proyectos nacionales e internacionales.

La OTC seguirá siendo una palanca clave para potenciar la actividad investigadora y de transferencia de sabiduría desde la universidad, pero su labor va mucho más allá. "Facilita la concurrencia a proyectos competitivos" públicos y privados, mejora la colaboración entre empresas y sirve como "punto de contacto" para identificar nuevas oportunidades, formalizar acuerdos y acompañar los procesos innovadores, desgrana Carmona.

Y a nivel de transferencia específica, la OTC servirá para estructurar mejor la protección, valorización y difusión de los resultados fruto de esa investigación, lo que asegura que el conocimiento generado "llegue de forma efectiva al tejido productivo y a la sociedad".

El técnico de la universidad recuerda también que este organismo es un "actor crucial" para generar valor económico y social. "Su misión es conectar el talento investigador con las necesidades reales de la sociedad, las empresas y las instituciones públicas, contribuyendo a que el conocimiento no se quede solo en el ámbito académico, sino que se traduzca en soluciones, mejoras y oportunidades reales para la sociedad".

OTC: "Es clave para que el proyecto salga del aula"

El registro de la OTC viene acompañado de dos nuevos proyectos en áreas como la psicología y el trauma o el sector empresarial. La decana de la Facultad de Ciencias de la Empresa y la Tecnología, Manuela Cañizares, es la responsable de este último trabajo, que ahonda en el nivel de cumplimiento de las grandes empresas (IBEX35) de la normativa europea de sostenibilidad.

Es "una fotografía objetiva y comparable" del grado real de transparencia en sostenibilidad, con apoyo de IA, para conocer "hasta qué punto alinean su reporte de sostenibilidad con las Normas Europeas de Información sobre Sostenibilidad (NEIS/ESRS)", explica la decana.

Algo que resulta muy útil para mejorar la rendición de cuentas ante ciudadanía e inversores, ayudar a las organizaciones a priorizar mejoras, y apoyar a los reguladores/supervisores, ahora que el reporte CSRD-NEIS empieza a generalizarse, respalda. Su objetivo es convertir la sostenibilidad en información verificable: "No sólo qué se cuenta, sino con qué profundidad y evidencia, alineándolo con las NEIS/ESRS", aclara.

Por su parte, las profesoras María Frenzi Rabito y Celia Antuña, de la Facultad de Psicología y Ciencias de la Salud, respaldan el otro proyecto. El trabajo, explica Antuña, evalúa un nuevo enfoque de psicoterapia con EMDR (desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares, por su siglas en inglés), para reducir los síntomas de ansiedad, depresión o la ideación suicida, con apenas seis sesiones. Esperan reducir la ideación suicida ("uno de los principales problemas sanitarios y sociales"), y seguir optimizando tratamientos.

"A lo largo de todo el proceso, la OTRI/OTC ha proporcionado un acompañamiento y apoyo fundamentales", asevera Antuña. Tanto María Frenzi como yo pertenecemos a la modalidad C, y sin las horas de investigación concedidas en este marco no habría sido posible llevarlo a cabo".

La OTC, abunda Cañizares, tiene una función "habilitadora y de soporte" ya que facilita el encaje institucional del proyecto (canalización, registro, orientación, orden administrativo), ayudando a que los trabajos se desarrollen con mayor seguridad y visibilidad. "Es clave para que la investigación salga del aula y llegue a la sociedad: nos da soporte para ordenar, gestionar y visibilizar proyectos con impacto real en transparencia y buen gobierno".