Cuando el dolor no tiene voz: la logopedia y su papel como indicador de salud mental

Las personas con alteraciones vocales tienen más probabilidades de experimentar síntomas depresivos. Un reciente estudio* con más de 23.000 adultos estadounidenses ha relacionado estos dos mundos, salud mental y vocal, demostrando que la voz no es únicamente una herramienta de comunicación, sino un reflejo del bienestar emocional y social de las personas. Afecciones graves como la disfonía prolongada y sus efectos psicoemocionales subrayan la importancia de la logopedia en la atención sanitaria.

Así lo entiende la profesora Alba González Díaz de la Facultad de Psicología y Ciencias de la Salud, quien defiende el papel clave que juega el profesional de la logopedia en la evaluación, prevención y rehabilitación de los trastornos de la voz, y el abordaje integral de salud que ello implica. "Estos resultados refuerzan la necesidad de no limitar la intervención logopédica al componente físico", argumenta, y "ampliar la mirada clínica" para valorar el "impacto funcional y psicosocial de la alteración vocal".

El estudio redobla su máxima: que el logopeda debe intervenir para detectar a tiempo posibles cambios vocales, no sólo para favorecer la recuperación de la persona, sino por el impacto positivo que puede tener en su calidad de vida y bienestar psicológico. "La labor del logopeda como profesional sanitario en la detección temprana y en la orientación del paciente es imprescindible en este ámbito", asevera.

Abordaje integral: coordinar para ser más eficaces

La relación que señala el estudio pone de manifiesto, además, otra cuestión fundamental para el profesional logopédico: la interdisciplinariedad. Deben enlazar y coordinar su trabajo con otras disciplinas, como la psicología, para mejorar la atención sanitaria que prestan al ciudadano. Por tanto, tiene que ser parte de su formación, orientada siempre a la práctica clínica desde esa óptica integral.

Como explica la profesora del Grado en Logopedia, la evaluación logopédica de la voz es una "oportunidad privilegiada" para identificar señales de un posible malestar emocional o riesgo psicosocial ("evitación comunicativa, limitación de la participación social, ansiedad asociada al uso de las voz o una percepción de discapacidad vocal desproporcionada").

Sin diagnósticos psicológicos, aclara la profesora, el objetivo es usar esas señales para "activar una intervención temprana o una derivación adecuada" a otros profesionales sanitario. Por ello defiende que las alteraciones vocales persistentes deben abordarse desde un modelo interdisciplinar.

La coordinación entre logopedas, psicólogos, otorrinolaringólogos y otros profesionales sanitarios permite ofrecer una atención más eficaz y centrada en la persona, subraya. "Mientras la logopedia aborda la rehabilitación funcional de la voz, la psicología interviene sobre los factores emocionales". Esto evita abordajes fragmentados y mejora tanto los resultados clínicos como la adherencia al tratamiento, abunda.

Visión "biopsicosocial" de la voz

Para llegar a ello, el personal sanitario en formación logopédica debe adquirir primero las competencias que le permitan "comprender la voz más allá de la función fisiológica", sostiene González Díaz. Para ella es fundamental que los futuros logopedas integren una "visión biopsicosocial de la voz", así como desarrollar otras habilidades: comunicación clínica, identificar de señales de impacto emocional...

Además, entiende que es clave, como hace con sus alumnos, acercar a los logopedas a la práctica clínica basada en la evidencia y a ese trabajo interdisciplinar, para que puedan interpretar correctamente los hallazgos científicos. Se trata de dotarles de una visión conjunta que les permita responder de forma eficaz a las necesidades que demanda la población.

Desde la Facultad de Psicología y Ciencias de la Salud de CEF.–UDIMA (donde logopedia y psicología conviven y colaboran activamente en docencia e investigación), integran esa evidencia científica con un enfoque sanitario e interdisciplinar, explica la docente.

"El estudio de casos clínicos reales, la reflexión conjunta entre disciplinas y la formación basada en evidencia permiten reforzar el papel de la logopedia como profesión sanitaria clave en la mejora de la salud y del bienestar emocional. De este modo, se forman profesionales preparados para comprender la voz como un indicador de salud global y para intervenir de manera coordinada dentro del sistema sanitario".

*Lee HK, Bonilha HS, Hong I. Relationship Between Voice Problems and Depression Among American Adults. Otolaryngol Head Neck Surg. 2024 Dec;171(6):1798-1807. doi: 10.1002/ohn.946. Epub 2024 Sep 29. PMID: 39342505.