CEF.- UDIMA celebra su graduación 2025-2026 con una invitación especial: Nunca dejar de aprender

Jue, 16/07/2026

Recibir un título universitario marca el final de una etapa. Pero también el comienzo de otra. Ese fue el mensaje que recorrió el Solemne Acto de Graduación de la promoción 2025-2026 de CEF.- UDIMA. Una ceremonia que reunió a estudiantes, familias, profesorado y autoridades académicas para reconocer el esfuerzo de quienes culminan su formación y comienzan ahora un nuevo camino profesional.

El secretario general de la Universidad, Ricardo Romero García, presentó los principales datos de la memoria académica del curso 2025-2026, reflejo del enorme crecimiento que vive la institución: 3.390 estudiantes de grado, 5.271 de máster, 173 de doctorado y 16.000 alumnos en títulos propios universitarios. También destacó la presencia de más de un millar de estudiantes internacionales en los programas de máster y el impulso de la investigación, con 52 proyectos y 95 comunicaciones en congresos científicos, más del 60 % de carácter internacional. En la convocatoria de 2025, además, los 19 tramos de investigación presentados por el profesorado recibieron una evaluación positiva, frente a una media global del 93,84 %.

Aprender no termina con la universidad

Las distintas personas que dieron voz al acto coincidieron en una idea: el conocimiento sigue siendo el mejor instrumento para afrontar un futuro cambiante, pero solo conserva su valor cuando va acompañado de la voluntad de continuar aprendiendo.

El rector de CEF.- UDIMA, Eugenio Lanzadera, invitó a los nuevos titulados a entender la graduación no como un punto final, sino como el inicio de una etapa diferente, en la que la curiosidad, el pensamiento crítico y la capacidad de adaptación serán tan importantes como el título recibido.

"Hoy recibís un título universitario. Pero hoy no termina vuestra formación".

Por eso, defendió, que la universidad no debe limitarse a transmitir conocimientos, sino ayudar a formar personas capaces de cuestionar, contrastar y tomar decisiones con criterio.

«La universidad os ha enseñado conocimientos, métodos y procedimientos. Pero el mayor aprendizaje no consiste en saber responder, sino en aprender a formular mejores preguntas».

La inteligencia artificial ocupó también un lugar importante en su discurso. Lanzadera la presentó como una herramienta que puede ampliar las capacidades profesionales, siempre que no termine reemplazando el juicio propio, la responsabilidad o el sentido común.

"Utilizad la inteligencia artificial para ampliar vuestra inteligencia, no para sustituirla".

La capacidad de evolucionar como ventaja profesional

Ese mismo hilo recorrió la lección magistral del padrino de la promoción, Luis Jesús Pérez López, director corporativo de Asuntos Públicos de Randstad España y antiguo alumno de CEF.- UDIMA.

"Durante décadas pensábamos que estudiar era una etapa del camino. Hoy sabemos que aprender es una forma de vivir".

Diez años después de graduarse en la Universidad mientras compaginaba su formación con su actividad profesional, Pérez López regresa a la que sigue siendo su casa para poner en valor a todos aquellos que han decidido seguir creciendo cuando habría resultado más sencillo permanecer donde estaban.

Su intervención fue también una invitación a mirar el futuro con optimismo, pero sin perder de vista la responsabilidad que implica seguir creciendo profesionalmente. Recordó que las carreras ya no se construyen acumulando conocimientos de manera puntual, sino desarrollando la capacidad de aprender, desaprender y volver a aprender tantas veces como sea necesario. 

"El conocimiento que hoy celebramos no es un punto de llegada, es un punto de partida".

Esas fueron las palabras de Navin Daswani, graduado en Psicología y representante de los estudiantes de grado, quien quiso llevar esta idea al terreno personal. Frente a la incertidumbre del futuro, reivindicó toda la confianza adquirida durante estos años de estudio.

"No sabemos qué retos nos esperan, pero esta vez partimos con algo que no teníamos al empezar: la confianza de haber descubierto que somos capaces".

Esa confianza, recordó, no elimina las dudas, pero ofrece un lugar al que volver cuando aparezcan: la memoria de todo lo ya superado y la certeza de poder responder de nuevo “claro que puedo”.

Lo importante empieza ahora

El CEO del Grupo Educativo CEF.- UDIMA, Joaquín Espallargas, quiso ir más allá de este logro alcanzado, hacia todo lo que comienza después. Felicitó a los graduados por haberse convertido en los profesionales que aspiraban a ser, pero les recordó que el valor del título se construirá a partir de ahora, en las decisiones que tomen, los proyectos que impulsen y la forma en que ejerzan su profesión.

«Lo que habéis hecho hasta ahora no es el final de nada. Es el comenzar de algo».

La Universidad, explicó, seguirá pendiente de su recorrido, celebrando sus avances y comprobando cómo la formación recibida se traduce en mejores oportunidades, nuevas responsabilidades y proyectos cada vez más ambiciosos.

Quiso recuperar una de las ideas que acompañaron a Roque de las Heras desde la fundación del Grupo Educativo: construir una institución profundamente profesionalizante, capaz de transformar la trayectoria laboral de las personas y no limitarse a entregar títulos.

«Lo que queremos en CEF.- UDIMA es que nos hagáis estar orgullosos de vosotros».

Su intervención concluyó con una invitación sencilla, pero exigente: hacer siempre un poco más de lo que se espera. Porque serán esas decisiones cotidianas, y no solo el título, las que determinarán la huella que cada graduado deje en su profesión y en las organizaciones de las que forme parte.

La representante de los estudiantes de máster, Fiorella Di Benedetto, alumna del Máster en Tributación y Asesoría Fiscal quiso recalcar que la formación, no solo amplía lo que una persona sabe, sino que modifica la manera en que se comprende a sí misma.

«Un máster no solo cambia lo que sabemos, cambia lo que somos, la forma en la que nos vemos a nosotros mismos. Y eso no termina cuando recibes el título: pasa a formar parte de quienes somos».

Una universidad construida alrededor de las personas

La presidenta del Grupo Educativo CEF.- UDIMA, Arancha de las Heras, cerró la ceremonia con una intervención marcada por el recuerdo de su padre, Roque de las Heras. Para él, la formación solo adquiría pleno sentido cuando permitía acceder a un empleo, progresar profesionalmente o abrir oportunidades que antes parecían lejanas.

“Su recuerdo nos permite reivindicar una manera de entender la universidad basada no solo en la exigencia, sino también en cercanía.”

Arancha de las Heras agradeció el trabajo del profesorado, de los equipos académicos, del personal de administración y servicios y de las familias que acompañaron a los estudiantes durante el camino. Detrás de cada graduación, recordó, hay muchas personas que también han contribuido a hacerla posible.

«Me gusta pensar que en CEF.- UDIMA formamos a quienes hacen que las cosas pasen: personas que aportan soluciones, que trabajan con rigor, que opinan con criterio, que asumen responsabilidades y que mejoran los lugares de los que forman parte».

Antes de despedirse, dejó a la nueva promoción una última invitación.

«Salid al mundo con confianza, ambición y ganas de dejar huella. Seguid aprendiendo, creciendo y conectando con personas que os ayuden a sacar lo mejor de vosotros mismos. Y recordad que esta siempre será vuestra casa».

Los aplausos pusieron fin a la ceremonia y las becas descansaban ya sobre los hombros de los nuevos graduados. Detrás quedaban años de estudio, conciliación, dudas, empeño y esfuerzo. Delante, un futuro todavía por escribir. Un camino parecido al que recorrió años atrás el propio Luis Jesús Pérez López, que un día ocupó uno de aquellos asientos como estudiante de CEF.- UDIMA y regresó ahora como padrino de la promoción, convertido en la prueba de que la graduación no cierra una historia: abre otra.