CEF.- UDIMA impulsa una nueva línea de investigación para comprender cómo cuerpo, entorno y tecnología moldean la cognición humana

Mié, 03/06/2026

¿Cómo pensamos? ¿De qué manera influyen el cuerpo, el movimiento o el entorno en nuestra capacidad para aprender, crear o tomar decisiones? Estas son algunas de las preguntas que se encuentran en el centro de una nueva línea de investigación impulsada por el grupo Axis-Cog de CEF.- UDIMA, centrada en el estudio de la cognición corporizada y extendida.

Esta perspectiva, cada vez más relevante dentro de la ciencia cognitiva internacional, propone una visión más amplia de la mente humana. Frente a los enfoques tradicionales, que han tendido a situar los procesos cognitivos exclusivamente en el cerebro, la cognición corporizada plantea que pensar, aprender o crear son procesos que emergen de la interacción constante entre cerebro, cuerpo y entorno.

Como explican los investigadores del grupo, la cognición debe entenderse como un proceso "corporizado, situado y extendido", que surge de la interacción dinámica entre las personas, el entorno y las herramientas tecnológicas con las que se relacionan. Una idea que puede resumirse en una premisa sencilla: pensar también es moverse, percibir también es actuar y la mente toma forma en el cuerpo.

Una nueva forma de entender la cognición

Esta nueva línea de investigación se incorpora al trabajo desarrollado por Axis-Cog con el objetivo de consolidar un espacio de investigación interdisciplinar en torno a las relaciones entre cuerpo, movimiento, creatividad, tecnología y cognición.

Eva Sánchez-Martz, investigadora de CEF.- UDIMA e impulsora de esta línea, explica que este enfoque está transformando actualmente la investigación internacional porque permite comprender mejor fenómenos complejos como la creatividad, la toma de decisiones, el aprendizaje o la interacción social.

"La cognición corporizada y extendida propone ampliar esa mirada, entendiendo que los procesos cognitivos emergen de la interacción constante entre cerebro, cuerpo y entorno".

Según señala, esta perspectiva resulta especialmente relevante en una sociedad donde la tecnología forma parte de la vida cotidiana y donde comprender cómo pensamos, creamos y nos adaptamos exige enfoques cada vez más integradores.

Para Sánchez-Martz, el objetivo es consolidar una línea pionera en España alineada con algunas de las corrientes más relevantes de la ciencia cognitiva contemporánea y convertirla en un espacio de referencia para investigadores interesados en las relaciones entre cuerpo, movimiento, creatividad, tecnología y cognición.

Cuando la danza se convierte en un laboratorio científico

Uno de los primeros proyectos que ejemplifican esta nueva línea de investigación está liderado por Lucía Salgarollo, investigadora asociada al European Institute of Movement Science, y analiza cómo determinadas condiciones ambientales pueden influir en la creatividad del movimiento y en la flexibilidad cognitiva de bailarines profesionales.

El estudio se desarrolló a 3.463 metros de altitud, en el entorno del Mont Blanc, y buscaba comprender cómo factores como la hipoxia, el esfuerzo físico o la necesidad de adaptación constante al entorno afectan a los procesos cognitivos.

"El objetivo principal era investigar cómo la exposición a gran altitud afecta a la creatividad del movimiento y a la flexibilidad cognitiva corporizada en bailarines profesionales", explica Salgarollo.

Para ello, el equipo trabajó con bailarines profesionales en un diseño experimental que permitió analizar los mismos participantes en diferentes condiciones. Se registraron sesiones de improvisación coreográfica, patrones de movimiento, variabilidad motora y diferentes indicadores relacionados con la flexibilidad cognitiva.

Lejos de ser un ámbito anecdótico y posiblemente curioso para cualquier desentendido, "La danza constituye un laboratorio excepcional para estudiar la cognición en acción. En ella podemos observar de forma directa cómo percepción, acción, emoción, creatividad e interacción social se articulan simultáneamente a través del movimiento", señala Eva Sánchez.

Los bailarines trabajan constantemente adaptándose al entorno, tomando decisiones en tiempo real, coordinándose con otras personas y generando soluciones creativas a problemas motores y expresivos. Todo ello convierte la práctica dancística en un contexto especialmente valioso para comprender cómo emerge la cognición desde el cuerpo y cómo los procesos mentales están profundamente ligados a la acción y al entorno.

Un proyecto que conecta todas las dimensiones de la nueva línea

Más allá de sus resultados concretos, el estudio representa una demostración práctica de los principios que sustentan esta nueva línea de investigación.

"La cognición no está confinada solo al cerebro, sino que se distribuye entre cuerpo, entorno y herramientas", explica la investigadora.

El proyecto integra algunas de las dimensiones centrales que explora Axis-Cog: la relación entre percepción y acción, la adaptación al entorno, la creatividad corporizada y el uso de tecnologías para comprender mejor los procesos cognitivos.

"Lo veo como un puente. Es un ejemplo de cómo todas estas dimensiones no están separadas, sino que están profundamente integradas", afirma Salgarollo.

Para la investigadora, precisamente esa capacidad de conectar todos estos puntos fue uno de los aspectos que hicieron de este proyecto una de las primeras investigaciones asociadas a esta nueva línea. 

Aplicaciones con potencial en salud, educación y nuevas tecnologías

La nueva línea de investigación de Axis-Cog aspira a generar conocimiento con aplicación en ámbitos tan diversos como la salud, la educación o las tecnologías inmersivas.

En salud, estos enfoques pueden contribuir al desarrollo de nuevas estrategias de rehabilitación motora y cognitiva. En educación, ayudan a comprender mejor los procesos de aprendizaje a través del cuerpo y la acción. Y en el ámbito tecnológico, abren nuevas posibilidades para el diseño de sistemas de realidad virtual, herramientas basadas en inteligencia artificial o tecnologías orientadas al movimiento y la interacción.

CEF.- UDIMA representará activamente el desarrollo científico de la línea, impulsando publicaciones, proyectos de investigación y colaboraciones con instituciones nacionales e internacionales ya que el objetivo es que “la universidad se convierta en un espacio de referencia para la investigación en cognición corporizada, creatividad y movimiento, impulsando proyectos competitivos, publicaciones de impacto y colaboraciones con investigadores y centros de excelencia de distintos países", concluye la integrante del Axis-Cog. 

Puedes ver la entrevista completa acerca del primer proyecto Mont Blanc aquí