CEF.- UDIMA refuerza su compromiso con la educación inclusiva en el III Congreso de Educación Inclusiva
Santiago de Compostela acogió el III Congreso de Educación Inclusiva, un encuentro de referencia en el ámbito educativo que reunió a más de 650 asistentes en el auditorio de la Ciudad de la Cultura. Organizado por la Consejería de Educación de la Xunta de Galicia, el evento contó con la participación de destacados expertos comprometidos con la construcción de una educación más inclusiva.
Entre las intervenciones más relevantes del congreso destacó la ponencia plenaria de la Dra. Alba García Barrera, docente del Grupo Educativo CEF.- UDIMA, quien participó por invitación expresa de la Consejería. Su intervención, titulada “Las TIC como aliadas para la inclusión”, puso el foco en el potencial transformador de la tecnología para garantizar la igualdad de oportunidades en el sistema educativo.
“Las TIC pueden ser un instrumento equiparador de oportunidades ya que facilitan la participación de las personas en todos los ámbitos de la vida social, cultural y económica”, afirmó la docente de CEF.- UDIMA.
Durante su exposición, García Barrera analizó cómo las herramientas digitales pueden transformar los espacios de aprendizaje, facilitar la personalización, minimizar barreras y fomentar la participación activa de todo el alumnado. La doctora subrayó que el uso adecuado de las TIC no solo mejora el acceso a los contenidos, sino que también impulsa metodologías más flexibles, adaptativas e inclusivas.
Asimismo, la Dra. García Barrera profundizó en la distinción entre los usos meramente integradores de la tecnología y aquellos verdaderamente inclusivos. En este sentido, puso sobre la mesa algunos de los principales retos a los que se enfrenta actualmente el profesorado; como la falta de tiempo para avanzar en la personalización del aprendizaje, las dificultades para garantizar la accesibilidad universal o la todavía limitada formación específica en este ámbito. Frente a ello, la experta aportó diversas herramientas y recursos prácticos destinados a facilitar la labor docente y a promover un uso de las TIC más eficaz, equitativo e inclusivo en las aulas.
El congreso abordó, a lo largo de su programa, diversas perspectivas sobre la inclusión educativa, desde la innovación pedagógica hasta la atención a la diversidad, pasando por el papel de la comunidad educativa y las políticas públicas. Entre las intervenciones destacadas figuraron otras ponencias en las que compartieron experiencias, investigaciones y buenas prácticas orientadas a transformar el modelo educativo actual, como José Javier Vicente Hormigos, maestro especializado en aprendizaje cooperativo y profesor de la Universidad de Alcalá de Henares; Araceli Salas, educadora infantil y psicomotricista terapéutica, portavoz del Observatorio Internacional de Dislexia (OIDEA) y de la Federación Española de Dislexia (FEDIS); o, entre otros, Abraham B. Arenas, doctor en Derecho, Educación y Desarrollo, educador e investigador especializado en neurodiversidad.
En la inauguración del evento, el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, puso en valor la importancia de avanzar hacia una educación inclusiva como eje estratégico del sistema educativo gallego. En este contexto, destacó la presencia de la atleta paralímpica gallega Susana Rodríguez Gacio como ejemplo de inclusión y de triunfo de un talento que supera barreras. Su trayectoria, marcada por el esfuerzo, la excelencia y la superación, fue señalada como un referente inspirador tanto para el ámbito educativo como para la sociedad en su conjunto.
Más allá de los planteamientos teóricos, el congreso dejó claro que el verdadero reto de la inclusión está en su aplicación real en el aula. La distancia entre el marco normativo y la práctica educativa cotidiana sigue siendo uno de los principales desafíos, especialmente en contextos donde los recursos, el tiempo y la formación no siempre acompañan las exigencias del sistema. En este sentido, el debate giró en torno a la necesidad de avanzar hacia modelos más flexibles, capaces de adaptarse a la diversidad sin depender exclusivamente de iniciativas individuales, sino apoyados en estructuras, herramientas y estrategias que faciliten su implementación efectiva. Porque la inclusión, coincidieron los participantes, no se mide en intenciones, sino en la capacidad real de transformar la experiencia educativa de todo el alumnado.
