CEF.- UDIMA refuerza su investigación en salud mental con tres publicaciones científicas de impacto

Jue, 09/04/2026

La investigación en salud mental continúa ganando relevancia en el ámbito académico y profesional, especialmente en áreas como la infancia y la prevención del suicidio. En este contexto, Celia Antuña Camblor, doctora en Educación y Psicología de CEF.- UDIMA, ha publicado recientemente tres artículos en revistas científicas internacionales como Children and Youth Services Review, International Journal of Social Psychiatry y Adicciones, consolidando la proyección investigadora de la institución en este ámbito.

Las publicaciones, centradas en la ansiedad infantil, el riesgo suicida y la regulación emocional, abordan algunos de los principales desafíos actuales en salud mental desde una perspectiva basada en la evidencia científica y con claras implicaciones para la intervención y la prevención.

Intervenciones psicológicas en la escuela para reducir la ansiedad infantil

El primero de los trabajos, Psychological school-based interventions for anxiety: a systematic review and meta-analysis, analiza la eficacia de programas psicológicos aplicados en el entorno escolar para reducir la ansiedad en niños de entre 6 y 12 años.

Los resultados evidencian una reducción significativa de la ansiedad, efecto que además se mantiene en el tiempo. Como destaca Antuña Camblor, “lo más esperanzador es que este efecto se mantiene durante el seguimiento, lo que indica que los niños adquieren habilidades de regulación emocional que perduran”.

Más allá de la eficacia, la investigación pone en valor el entorno educativo como espacio de intervención. “La escuela es uno de los principales agentes de socialización y un entorno clave para el desarrollo emocional, lo que la convierte en un contexto privilegiado para la prevención”.

Otro de los hallazgos clave se refiere al perfil profesional que implementa las intervenciones. “Las intervenciones dirigidas por psicólogos obtienen resultados significativamente superiores, lo que evidencia que la eficacia depende en gran medida de la formación especializada en salud mental”.

En este sentido, la docente subraya una idea central: “no podemos pretender que el profesorado asuma en solitario intervenciones que requieren un abordaje técnico y clínico específico”.

Regulación emocional y comprensión del riesgo suicida

Las otras dos investigaciones se centran en el análisis del riesgo suicida desde una perspectiva psicológica, poniendo el foco en la regulación emocional como elemento central.

El estudio Mediational Effect of Positive and Negative Affect on the Relationship Between Emotional Symptoms and Suicidal Risk analiza cómo el afecto positivo y negativo influyen en la relación entre los síntomas emocionales y la conducta suicida.

Como explica Antuña Camblor, “este enfoque permite ir más allá de los diagnósticos tradicionales y centrarse en los procesos emocionales que comparten distintos trastornos”.

Los resultados muestran que el afecto negativo intensifica el riesgo suicida, mientras que el afecto positivo actúa como un factor protector. Desde una perspectiva clínica, esto implica que “no basta con reducir síntomas como la ansiedad o la depresión, sino que es necesario trabajar activamente en la regulación emocional”.

Además, la investigación muestra que estos procesos actúan como mecanismos intermedios. “El afecto funciona como un puente que explica cómo los síntomas emocionales pueden traducirse en mayor vulnerabilidad al riesgo suicida”.

Esta línea se completa con el estudio Emotion regulation strategies mediate the relationship between excessive alcohol use and suicidal behaviour, que analiza cómo las estrategias de regulación emocional influyen en la relación entre el consumo excesivo de alcohol y la conducta suicida.

En concreto, la investigación pone de manifiesto que el consumo problemático de alcohol no actúa de forma aislada, sino que se vincula con una mayor dificultad para gestionar los estados emocionales, lo que incrementa la vulnerabilidad psicológica. En este sentido, las estrategias de regulación emocional funcionan como un elemento clave que puede amortiguar o intensificar ese riesgo, dependiendo de cómo se utilicen.

Este enfoque permite entender mejor por qué determinadas conductas de riesgo se asocian con la conducta suicida y refuerza la necesidad de intervenir no solo sobre el comportamiento, sino también sobre los procesos emocionales que lo sostienen.

Investigación alineada con la formación especializada

Estas investigaciones no solo contribuyen al avance del conocimiento científico, sino que tienen una clara proyección en la formación de profesionales especializados en salud mental capaces de impactar de manera directa en la sociedad. 

En por eso que CEF.- UDIMA impulsa programas como el Máster en Prevención del Suicidio, centrado en la detección, evaluación e intervención en conducta suicida, y el Máster Universitario en Psicología Infantojuvenil, orientado al abordaje de los problemas emocionales en la infancia y la adolescencia y que dará comienzo este septiembre. 

Como destaca Antuña Camblor, “la investigación debe ir más allá de los papers y tener una aplicación práctica, contribuyendo a mejorar la detección temprana y el diseño de intervenciones eficaces”

De este modo, la institución refuerza su compromiso con una formación basada en la evidencia y orientada a dar respuesta a uno de los principales retos en el ámbito de la salud mental.