Históricamente, la ciencia se ha centrado en descubrir las leyes fundamentales de la naturaleza. Sin embargo, en la actualidad, su foco se ha desplazado fuertemente hacia la creación de ventajas tecnológicas aplicables a las líneas de producción y a la gestión empresarial. En los últimos años, esta transición ha provocado que la implementación de nuevas tecnologías de gestión y producción avance a ritmos muy desiguales en el tejido empresarial.
Hoy en día, conviven empresas que operan con sistemas de hace 20 años junto a otras que lideran la transformación digital e industrial. Esta asimetría crea una ventaja competitiva significativa para las empresas actualizadas, marginando a las rezagadas, que ven reducidos sus beneficios y su cuota de mercado, lo que, a su vez, les dificulta aún más financiar su propia modernización. Ante la urgencia de no quedarse atrás, las empresas tradicionales buscan soluciones innovadoras, pero se enfrentan a un riesgo crítico: las promesas tecnológicas incumplidas. Es habitual que muchas startups ofrezcan tecnologías disruptivas que, tras captar grandes inversiones, nunca llegan a materializarse. Estas promesas se desvanecen como "humo", dejando a la empresa inversora sin la solución productiva esperada y con una pérdida económica significativa.
Este curso de verano introduce la metodología del Technology Readiness Level (TRL) como herramienta defensiva y estratégica. El objetivo es enseñar a los alumnos a auditar y analizar el producto tecnológico ofrecido, determinando si es viable y seguro unirse a la inversión ahora, o si es preferible esperar debido a la falta de madurez y a la dificultad real de implementación en el proceso productivo.