X INNOVACEF: Un año más impulsando la innovación de la mano del Colegio de Economistas de Madrid
El Concurso INNOVACEF alcanza un doble hito: diez años de trayectoria y una nueva etapa marcada por su alianza con el Colegio de Economistas de Madrid (CEMAD), que acogió por primera vez la final del certamen.
La final, celebrada el pasado 22 de abril, reunió proyectos con un claro enfoque aplicado y puso en valor el papel del conocimiento como motor de innovación.
Innovación con impacto: proyectos que miran al entorno real
Durante la jornada se presentaron propuestas en ámbitos como la inteligencia artificial, la educación, la industria, la digitalización o la inclusión, reflejando una innovación cada vez más transversal y conectada con los retos actuales.
El premio al mejor proyecto global fue para Gonzalo Vela Sacristán, por Prometec, una iniciativa centrada en el desarrollo de soluciones de inteligencia artificial aplicadas a necesidades empresariales concretas. El propio Vela Sacristán ha puesto en valor el reconocimiento recibido, destacando que supone un importante respaldo a la visión de su proyecto y agradeciendo el impulso de iniciativas como INNOVACEF, así como el papel del Colegio de Economistas de Madrid, CEF.- UDIMA y el comité evaluador.
Junto a él, los finalistas, Jaime Rodríguez Campos, Verónica Basilotta Gómez-Pablos, María Brígido Mero, José Luis Estévez Méndez, Ayar Rodríguez de Castro, Jesús Sánchez, Nereida Guillén Azpurua y Pilar de la Cruz y de la Torre, quienes son prueba del talento participante.
Además, el jurado evaluador estuvo integrado por Pedro Aceituno Aceituno, investigador principal de INNOVACEF; Clara Isabel García-Suelto Huerta, presidenta de la Comisión de Enseñanza de la Economía del Colegio de Economistas de Madrid; Tomás Gómez Franco, director del grado en Economía y Finanzas de la Universidad Francisco de Vitoria; Manuela Cañizares Espada, decana de la Facultad de Ciencias de la Empresa y la Tecnología de CEF.- UDIMA; Ismael Sanz Labrador, profesor de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos; y Juan Casado Vela, CEO de KnowTransfer.
Una década impulsando el emprendimiento desde la universidad
Lejos de ser un concurso puntual, INNOVACEF se ha consolidado a lo largo de estos diez años como una plataforma estable de impulso al emprendimiento científico y tecnológico desde el ámbito universitario.
Su evolución también se refleja en el perfil de los participantes. Si en sus primeras ediciones predominaban perfiles más vinculados al ámbito científico, hoy el concurso se ha abierto a estudiantes de grado y posgrado con vocación investigadora, integrando el emprendimiento como parte de su desarrollo académico.
En este sentido, Pedro Aceituno Aceituno, investigador principal de INNOVACEF y doctor en Ciencias Económicas y Empresariales, subraya que “la continuidad del concurso durante estos diez años ha permitido cubrir la mayor parte de las modalidades y ofrecer formación a un número significativo de participantes”, consolidando así un modelo que conecta formación, investigación y emprendimiento.
Innovación transversal con impacto real
La diversidad de proyectos nominados en esta edición, desde industria y energía hasta inteligencia artificial, educación o inclusión, evidencia un modelo de innovación cada vez más transversal, donde el conocimiento universitario se traduce en soluciones aplicadas.
Como destaca Aceituno, esta variedad responde a una idea clave: “la innovación puede y debe tener impacto en múltiples sectores”, reflejando una apuesta por formar profesionales capaces de afrontar desafíos complejos desde una base tecnológica y aplicada.
Formación para convertir ideas en proyectos sostenibles
Uno de los elementos que distingue a INNOVACEF frente a otros concursos es su orientación formativa. Más allá del reconocimiento, los ganadores acceden a un programa específico de formación y asesoramiento especializado que les permite desarrollar y consolidar sus iniciativas.
Este planteamiento responde a una visión de largo recorrido. “La formación proporciona conocimientos y recursos duraderos que fortalecen la capacidad del emprendedor para consolidar y escalar su proyecto”, explica Aceituno, poniendo el foco en el valor diferencial del concurso frente a modelos centrados únicamente en el incentivo económico.
El CEMAD, un puente entre universidad y profesión
La principal novedad de esta edición es la incorporación del Colegio de Economistas de Madrid como colaborador y sede de la final, un paso que refuerza la conexión entre el ámbito académico y el profesional.
Desde el CEMAD, esta colaboración se enmarca en una estrategia clara de impulso al emprendimiento y la innovación. Como señala Rosana Elvira, responsable de documentación y comunicación del Colegio de Economistas de Madrid, la iniciativa responde al compromiso de la institución con el desarrollo profesional y el talento emergente, entendiendo el emprendimiento como una palanca clave de crecimiento económico.
Además, en una edición tan simbólica, el respaldo institucional adquiere un valor añadido. “Respaldar esta décima edición proyecta al CEMAD como aliado natural del ecosistema ciencia-empresa”, afirma.
Una final abierta al entorno profesional
La jornada del 22 de abril no fue un simple acto de entrega de premios. El formato de presentación pública de los proyectos introduce un elemento diferencial: la visibilidad real de las iniciativas.
Tal y como explica Rosana Elvira, “exponer los proyectos en un entorno como el CEMAD multiplica su visibilidad y los sitúa en un escaparate profesional de primer nivel”, lo que permite conectar directamente a los participantes con el entorno profesional.
Este enfoque no solo favorece el networking, sino también la transferencia de conocimiento, generando un espacio donde la innovación se contrasta con la realidad del mercado y se abre a nuevas oportunidades de desarrollo.
Una edición que marca el futuro del concurso
Más allá de la final, esta décima edición supone un punto de inflexión. La colaboración entre el Grupo Educativo CEF.- UDIMA y el Colegio de Economistas de Madrid abre la puerta a nuevas líneas de trabajo conjunto en ámbitos como la formación, la mentoría o el impulso al emprendimiento.
INNOVACEF no solo conmemora una década de trayectoria, sino que se proyecta hacia el futuro como una plataforma cada vez más conectada con el entorno profesional y con capacidad para generar impacto real.
