El Premio Estudios Financieros cumple 36 ediciones impulsando una investigación que mira a los retos del presente

Jue, 24/09/2026

Hay investigaciones que nacen para responder preguntas académicas. Y hay otras que, además, ponen el foco en problemas que ya están transformando nuestra realidad. Precisamente ese vínculo entre conocimiento y aplicación práctica volvió a ser protagonista en la XXXVI edición del Premio Estudios Financieros del Grupo Educativo CEF.- UDIMA, celebrada en la sede de Cuatrecasas en Madrid.

Diez trabajos han sido reconocidos este año en las modalidades de Tributación, Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, y Educación y Nuevas Tecnologías, en una convocatoria que vuelve a poner sobre la mesa algunas de las cuestiones que están marcando el debate jurídico, fiscal y educativo.

Los tres primeros premios, dotados con 10.000 euros cada uno y exentos de IRPF, han recaído en investigaciones sobre las estructuras societarias, la garantía de indemnidad y la aplicación de la inteligencia artificial generativa en la educación superior. Los segundos premios reciben una dotación de 1.500 euros y, además, los respectivos jurados han concedido cuatro accésits.

Pero detrás de los trabajos premiados hay también una historia que comenzó hace más de tres décadas. Desde que el certamen nació en 1990, CEF.- UDIMA ha destinado cerca de cuatro millones de euros a reconocer e impulsar la investigación, manteniendo una apuesta que alcanza ya su trigésimo sexta edición.

Investigar cuando las respuestas ya no son suficientes

La jornada reunió a representantes del ámbito universitario, jurídico, empresarial y de la Administración pública y comenzó con la bienvenida de Luis Bravo, socio de Cuatrecasas.

En un momento en el que la inteligencia artificial está transformando también la manera en la que accedemos al conocimiento, Bravo puso precisamente el foco en aquello que continúa diferenciando a la investigación humana: la capacidad de cuestionar.

“Hay algo en lo que la máquina no puede sustituir al ser humano: el pensamiento crítico. La capacidad de cuestionar, formular hipótesis y someter una idea al contraste riguroso con la realidad nace de la experiencia y de una voluntad genuina de comprender antes que responder”.

Una idea que conecta directamente con la propia filosofía de los Premios Estudios Financieros: reconocer investigaciones que no se queden únicamente en la formulación teórica, sino que sean capaces de analizar problemas actuales y aportar conocimiento aplicable a la realidad profesional y social.

En esta misma dirección se pronunció Joaquín Merchán, presidente del Consejo General de Graduados Sociales de España y padrino del Premio Estudios Financieros 2026, quien reivindicó el papel que debe desempeñar la investigación fuera de la Universidad.

“En una sociedad en constante transformación, la investigación no es un lujo ni una actividad reservada exclusivamente al ámbito académico. Es una necesidad para que las empresas tomen mejores decisiones, la Administración pública diseñe políticas más eficaces y los profesionales respondan a una realidad cada vez más compleja”.

De la fiscalidad a la IA: diez investigaciones conectadas con el presente

En la modalidad de Tributación, el primer premio ha sido para Mario Cevallos-Zúñiga Ordóñez, abogado responsable del área de litigación tributaria en Mavens Abogados, por una investigación sobre la utilización expansiva de la simulación en las estructuras societarias intuitu personae.

El segundo premio ha recaído en Gerard Gané Baleyto, por su análisis crítico del pago mínimo de los pagos fraccionados del impuesto sobre sociedades a la luz del Derecho de la Unión Europea.

Además, Alberto Vaquero García, Miguel Ángel Vázquez Taín y María Bastida Domínguez han recibido un accésit por un trabajo que introduce una cuestión especialmente vinculada a los cambios tecnológicos actuales: la neutralidad fiscal de la automatización y el posible sesgo tributario entre el trabajo humano y la inteligencia artificial.

En Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, el primer premio ha distinguido a Carolina Martínez Moreno, catedrática de la Universidad de Oviedo, por una investigación que plantea una concepción más versátil y expansiva de la garantía de indemnidad.

Laura Ionita Ionita ha obtenido el segundo premio por su estudio sobre la desmaterialización del control empresarial mediante inteligencia artificial y las respuestas jurídicas que plantea. Los accésits han correspondido a Antonio Álvarez del Cuvillo, por su análisis del razonamiento judicial en la calificación del acoso sexual ambiental, y a María Alexandra Díaz Mordillo, por su investigación sobre la desaparición del coeficiente global de parcialidad y sus efectos sobre las personas trabajadoras a tiempo parcial.

La inteligencia artificial aparece también como protagonista en Educación y Nuevas Tecnologías. Alejandro Salvador Gómez y Juan Carlos Bou Llusar, de la Universitat Jaume I, han conseguido el primer premio con una investigación que combina IA generativa, simuladores empresariales y aprendizaje experiencial para fomentar el pensamiento crítico y el trabajo en equipo en la educación superior.

El segundo premio ha reconocido a Sonia Martín Gómez y Ángel Bartolomé Muñoz de Luna por su estudio sobre la percepción de las titulaciones universitarias y la empleabilidad en la era de la inteligencia artificial.

Por último, José María Fernández Yáñez, Beatriz Forés Julián y Alba Puig Denia han recibido un accésit por el diseño de entornos de formación directiva que combinan analítica de datos, inteligencia artificial generativa y juicio humano.

36 ediciones buscando conocimiento con aplicación práctica

Detrás de cada reconocimiento existe un proceso de evaluación en el que la calidad científica convive con otro de los rasgos que han definido históricamente estos premios: la utilidad y aplicación práctica de las investigaciones.

Así lo destacó durante el acto José Antonio Sánchez García, decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas del Grupo Educativo CEF.- UDIMA, al referirse a la exigencia necesaria para mantener el reconocimiento del certamen después de 36 ediciones.

“Alcanzar el prestigio que tiene hoy el Premio Estudios Financieros requiere la máxima exigencia para los participantes y una absoluta imparcialidad en las evaluaciones. Los jurados valoran la originalidad, la actualidad y la profundidad científica, con especial atención a la aplicación práctica y la utilidad de los trabajos”.

Cada año, la convocatoria recibe cerca de 200 investigaciones procedentes de distintos puntos de España, principalmente de universidades y despachos profesionales.

El reconocimiento, además, no termina con la entrega del galardón. Los trabajos premiados se publican en las revistas especializadas de la institución, permitiendo que las investigaciones y sus conclusiones lleguen también a la comunidad académica y profesional.

Es precisamente ahí donde el Premio Estudios Financieros conecta con una idea que CEF.- UDIMA ha mantenido desde su creación: investigar, reconocer el conocimiento generado y contribuir a que pueda transferirse y encontrar una aplicación más allá de quien lo produce.

Cerca de cuatro millones de euros para impulsar la investigación

Treinta y seis ediciones después, la dimensión del Premio Estudios Financieros puede medirse también en cifras. Desde 1990, el Grupo Educativo CEF.- UDIMA ha destinado cerca de cuatro millones de euros a impulsar y reconocer la investigación.

Una trayectoria que Arancha de las Heras, presidenta del Grupo Educativo CEF.- UDIMA, reivindicó durante la clausura del encuentro:

“Me siento muy orgullosa de este premio y de lo que representa, porque es una apuesta firme por el conocimiento como motor de progreso. Cada edición confirma que la investigación no entiende de edad ni fronteras. Todos tienen cabida porque buscamos premiar trabajos originales, inéditos y de aplicación práctica”.

Desde las estructuras societarias y los derechos laborales hasta la inteligencia artificial, la empleabilidad o las nuevas formas de aprendizaje, los trabajos reconocidos en 2026 vuelven a mostrar cómo las preguntas de la investigación evolucionan al mismo tiempo que lo hace la sociedad.

Treinta y seis ediciones después, esa es también la idea que permanece detrás del Premio Estudios Financieros: seguir haciendo espacio a quienes plantean nuevas preguntas y convertir el conocimiento que generan en una herramienta capaz de llegar más lejos.