La ciudad de Valencia acogió una edición especialmente significativa al coincidir con la primera convocatoria internacional del encuentro y con el XX aniversario de la Federación de Asociaciones de Neuropsicología de España (FANPSE), cita en la que CEF.- UDIMA estuvo presente.
En este foro científico de referencia participó el profesor Adrián Galiana, neuropsicólogo y doctor en Biomedicina de la Facultad de Ciencias de la Salud y Psicología de CEF.- UDIMA, además de investigador del grupo Cognitive and Emotional Research in Neuropsychology and Neuroscience (CERN, GI-25/4).
El congreso reunió a especialistas nacionales e internacionales en neuropsicología y contó con un amplio programa científico que incluyó ponencias plenarias, mesas redondas, simposios y talleres precongreso, además de la presentación de comunicaciones y pósteres científicos. Entre los invitados internacionales destacó el Dr. Yaakov Stern, referente mundial en el estudio de la reserva cognitiva.
Un espacio para generar conocimiento y colaboración
Para el profesor Galiana, participar en este encuentro ha supuesto una oportunidad para fortalecer redes académicas y profesionales dentro de la disciplina.
“Ha sido una oportunidad para ampliar contactos profesionales y académicos en neuropsicología, ya que se reúnen las principales figuras docentes, investigadoras y profesionales de la especialidad. Es un ámbito propicio para generar sinergias, actualizar conceptos y conocer nuevas formas de evaluar e intervenir”, explica.
Además, esta edición del congreso le permitió conocer personalmente al Dr. Stern, pionero en demostrar cómo factores como la educación, la actividad intelectual o el estilo de vida pueden modular el impacto clínico de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
Cortisol salival y TDAH: hacia biomarcadores más objetivos
Durante el congreso, el profesor de CEF.- UDIMA presentó el trabajo “Salivary cortisol as a stress biomarker and its association with executive functioning in pediatric ADHD”, centrado en el análisis del cortisol salival como biomarcador de estrés en población pediátrica con TDAH.
El objetivo de esta investigación es avanzar hacia una comprensión más profunda de los mecanismos neurobiológicos del trastorno.
“Es importante profundizar en los mecanismos etiopatogénicos del TDAH, un trastorno cuyo diagnóstico es principalmente clínico y basado en la observación de determinadas conductas”, señala Galiana.
Según explica el investigador, los resultados del estudio muestran que niños y niñas con TDAH presentan niveles basales de cortisol significativamente más bajos que aquellos sin trastorno, lo que podría estar relacionado con una desregulación del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal.
Este hallazgo abre la puerta a comprender mejor cómo determinados procesos biológicos pueden influir en el rendimiento atencional y ejecutivo, y plantea nuevas líneas de investigación sobre posibles biomarcadores asociados al trastorno.
Nuevas herramientas para monitorizar el Alzheimer
El profesor Galiana también presentó el trabajo “Estudio longitudinal de la evolución clínica en un caso de enfermedad de Alzheimer monitorizado con EEG”, desarrollado junto a Yolanda Sánchez-Carro y Garazi Laseca-Zaballa, también profesoras e investigadoras de CEF.- UDIMA.
La investigación explora el uso del electroencefalograma cuantitativo (qEEG) como herramienta para monitorizar cambios en la actividad cerebral de pacientes con Alzheimer.
“En clínica es muy importante poder predecir cambios y realizar seguimiento del avance de una enfermedad o del impacto de un tratamiento”, explica Galiana.
Los resultados muestran que determinados parámetros electrofisiológicos pueden correlacionar con el nivel cognitivo de los pacientes, lo que permitiría utilizar esta técnica como un método accesible para evaluar la evolución de la enfermedad.
Además, el uso del EEG (electroencefalograma) podría facilitar el análisis del impacto de intervenciones farmacológicas y no farmacológicas con herramientas más accesibles que otras técnicas avanzadas de neuroimagen.
“Esta tecnología puede implementarse en la práctica clínica diaria de profesionales de la neuropsicología, lo que la convierte en una opción muy interesante para la profesión”, añade.
Investigación en neuropsicología desde CEF.- UDIMA
Ambos trabajos se desarrollan en el marco del grupo de investigación CERN (Cognitive and Emotional Research in Neuropsychology and Neuroscience) de CEF.- UDIMA, centrado en el estudio de los procesos cognitivos y emocionales desde una perspectiva integradora.
El equipo investiga cómo funciones como la atención, la memoria, el lenguaje o las funciones ejecutivas se ven alteradas en personas con afecciones neurológicas, psiquiátricas o psicológicas a lo largo del ciclo vital, así como en el desarrollo de estrategias de evaluación y rehabilitación neuropsicológica apoyadas en técnicas de neuroimagen y neurofisiología.
Según destaca Galiana, el respaldo institucional es clave para impulsar este tipo de investigación.
“La universidad nos proporciona un marco académico sólido, recursos para el desarrollo de proyectos y una estructura que favorece la colaboración interdisciplinar, además de impulsar la producción científica, la participación en congresos y la transferencia del conocimiento a la práctica clínica y docente”.
Los retos futuros de la neuropsicología
De cara a los próximos años, el investigador señala que uno de los grandes desafíos de la disciplina será integrar los avances tecnológicos con la práctica clínica real.
“Creo que los principales retos de la neuropsicología serán integrar los avances en neuroimagen, neurofisiología e inteligencia artificial con la práctica clínica, para lograr evaluaciones más precisas, modelos predictivos más ajustados y una rehabilitación verdaderamente personalizada a lo largo del ciclo vital”.
La participación en este congreso refuerza la presencia del Grupo Educativo CEF.- UDIMA en los principales foros científicos nacionales e internacionales del ámbito de la neuropsicología. A través de la actividad investigadora de su profesorado y de grupos como CERN, la institución continúa contribuyendo al avance del conocimiento en áreas clave para la salud y el bienestar, así como a la transferencia de estos avances a la práctica clínica, la docencia y la formación de futuros profesionales.